Leí hace días un gran artículo firmado por la señora Margarita Rivière (Barcelona, 1944), sobre la investigación que realizó, en su día, sobre diversos programas informativos, prensa escrita y programas de entretenimiento (valiéndose del material obtenido para publicar un libro) el cual me ofreció luz sobre el porque del comportamiento de algunas personas en los medios, aplicable perfectamente a los nuestros, especializados sobre montaña y escalada.
De entre sus citas destacan la del juego en el que se mezcla la información y el espectáculo. -Los medios visibilizan a los individuos. El mundo que dividiría entre los que actúan y los que miran. Los que existen y los que no existen, los famosos y los anónimos. En esta ceremonia se juntan la información y el espectáculo; todo son celebridades-. Piensa Rivière.
¿Qué es información y que es espectáculo? Hoy en día visualizando páginas por Internet me doy cuenta de que predomina el espectáculo sobre la información y no me sirve justificarlo diciendo que el espectáculo es lo que vende, de ninguna de las maneras la información también vende. La información contrastada y rigurosa da credibilidad. O somos rigurosos o tiramos fuegos de artificio y montamos un gran circo donde todos nos convertiremos en funambulistas disfrazados. Para nada ayuda publicar titulares en negrita con cifras algunas veces infladas o sin contrastar y mucho menos la ambigüedad sobre los encadenamientos, ni la anotación ultrarrápida en nuestra libreta digital sin cerciorarse o preguntarse a uno mismo que es lo que ha hecho.
Como bien explicaba la periodista Margarita Rivière, quien no es muy benévola con su profesión. -El prototipo actual de periodista, cree Rivière, "es alguien sentado en un despacho, frente al ordenador, esperando los comunicados de los gabinetes de comunicación, revisando constantemente sus correos electrónicos y, eventualmente, hablando por teléfono con un intermediario, un jefe de prensa, lo que le convierte en un mediador de mediadores". El periodismo actual se ha convertido en un "instrumento de poder para crear realidades a medida"-.
Cierto es que el que se encuentra detrás de esa herramienta virtual sigue siendo la misma persona que se sentaba frente a la Olivetti, el folio en blanco, etc. Nos creamos nuestra realidad a medida.
-El consejo que da a las nuevas generaciones es que tengan cuidado con los privilegios porque son regalos envenenados que sirven únicamente para halagar su vanidad". La única arma que tienen los periodistas es la cultura y el criterio, el instrumento que permite seleccionar aquello que realmente vale la pena-.
Lastima que esta señora haya tenido que esperar diez años ejerciendo de artista de circo para publicar un ensayo sobre el tema.

